22.9.09
¿Por qué hablar de un mundo gris?
¿Por qué no pensar en los grises como en un tinte positivo? Se lo relaciona con lo triste, con lo poco feliz. Con la indecisión. Sin embargo, todo ello se vive cada día, en un nuevo día e incluso, en una nueva noche.
Lo gris implica también luz. Es un equilibrio imperfecto lleno de matices blancos y negros. Unas veces más blancos y otros, más negros. Los grises son parte de la vida pues son ese equilibrio desequilibrado que vivimos.
Difícilmente se vivan extremos constantes. Los extremos son determinantes, limitados, difusos. Inconstantes. El gris se vuelve entonces más sano.
7.9.09
perdido por perdido
Perdí una parte de mi. Perdí ese algo tan preciado que tenían mis cuadernos. Por míos, por propios, por personales, por íntimos. A veces siento que vengo perdiendo. Perdiendo las cosas que más aprecio, aquellas que eran una necesidad. De repente me veo obligada a acostumbrarme a su ausencia, a sobrevivir a ella y a dejarlas ir.
Será tiempo de cambios. Serán días de nuevos aires.
Podrán ser muchas cosas. Pero ya nunca más será lo que fueron.
¿No ves que la eternidad mañana acaba y te vas?
1.9.09
tan perfectamente imperfecto como vos... como yo... como todos
Perfectamente imperfectas son las lágrimas y las sonrisas. Los sueños.
Retomo hoy lo que alguna vez ya escribí.
Perfectamente imperfecto es vivir cada día, de una manera distinta, tan igual a otras. Tan parecido a mí.
Perfectamente imperfecto es levantarse un día con una alegría y, al otro, con una tristeza. Un día con sol y otro, con tormenta. Con frío o calor. Los opuestos se funden en un tercer sentido tan inexplicable, tanto, que a veces duele. Un sentido que se hace presente a partir del pasado y que será germen de un futuro próximo.
Mi cabeza funciona así. A destiempo con el sentido. Sentir es aún más complejo.
Sé vive bien como se puede vivir, se cuestiona cuestiones casi sin respuesta o con respuestas laberinticas que comprenden situaciones; las comprenden lógica, racionalmente, y responden justo de esa manera, de esa otra forma, tan lejana, tan ajena, al sentimiento propio.
Hay cosas que la razón no puede explicar.
Mi Mundo
El problema es que saber no es sinónimo de sentir, ni mucho menos, y yo no me sentía parte de ese mundo del que sabía que era parte. Mis padres no lo entendían, bueno, ¿qué más podía esperar de ellos, no? Si mi educación, las buenas costumbres, y todo lo que implicó mi infancia debía bastarme para entender porque ahora soy como soy. Por qué en su momento resultó un problema ser como era, por qué nadie me supo entender.
La respuesta es muy simple. Por qué yo tampoco me entendía, y ni siquiera intentaba hacerlo. Hasta que descubrí que ese era el camino hacia la solución. Claro que si me preguntan cuál es, todavía no la tengo. Lo estoy pensando... sí, sí; pienso, pienso... ¿¡Tengo tanto tiempo para pensar!?... ¿Sabés? Quisieron hacerme creer que estaba loca ¡y claro! ¿Cómo iban a pensar lo contrario si realmente pienso? No, no creas que es por mandarme la parte, no, jamás.
Es sólo que pienso y pienso en este mundo que nos rodea, pienso en mi mundo poblado de frutillas con un rocío dulce por la mañana, con una tierna cortina de agua por la tarde, con una inmensa luna llena por la noche. Ese aire de jazmines frescos que me inunda los pulmones... y esa música, esa melodía tan lejana pero tan profunda, tan intensa como sentir y esto es lo único que siento.
Porque me obligaron a construir mi mundo, sí, el mío, solita, solita como me dejaron ese día que se fueron al cumpleaños de la tía Marta; solita en mi soledad oscura como me sentía cuando una pesadilla me sorprendía en las noches, irrumpía mis sueños y con lágrimas en los ojos te pedía ¡por favor! Y vos no, "No, nena, es tarde; ¡Dormite!"; y yo me quedaba rodeada de cuatro paredes preguntándome porque este mundo era tan grande y yo era tan insignificante. Entonces me dormía, con un ojo abierto y otro cerrado, con la sábana hasta el cuello, temiendo lo peor. Tenía diez años... si desaparecía nadie se daría cuenta y entonces... ya ni siquiera sería esa minúscula parte. Y vos te olvidarías de mí, y él se olvidaría de mí con vos... ay ay ay... suspiro, cuestionó, recuerdo... pero a veces quisiera no recordar ¿sabés?
Si... porque no tiene mucho sentido recordar ese otro mundo, ese mundo de vidas paralelas, vidas que no se cruzan, vidas que apenas se rozan, vidas vidas... ¿y la mía? La mía es un camino muy empinado... con rocas entre la tierra, pero con pastito verde, un olorcito a flores en el aire... ahhh eso es oxígeno, no eso que vos respirás que decís que te hace vivir, claro, ¡no les cuesta nada vivir contaminados si ya permitieron que les contaminarán las ideas!
No me quejo; si estoy loca... soy una loca linda. Si, porque me gusta vivir, porque vivir cuesta vida y yo... yo soy así, yo vivo así, porque mi locura es una locura tierna, un eterno respirar de sinsabores dulces; es la locura de las cartas de amor y de los versos sueltos en un papel amarillo; llenos de sentido, llenos de mí y de vos también, porque por ustedes soy así... Mi mundo es una primavera constante... aunque sea un tanto irreal... No creas que no lo sabía; pero para mí es la más hermosa realidad pues cada mañana el destino tira piedritas a mi ventana para que vea como sale el sol, un sol que acaricia con su calor cada uno de mis pasos... un sol que me recuerda la alegría de estar viva... en este, mi mundo, tan alejado y tan vecino al tuyo...
Este...
Porque vos lo permitiste... porque vos me abandonaste... por vos...
¡¡Gracias!!
Gracias... porque nunca permitiste que me pareciera a vos...
¡¡Gracias!! ¡¡Gracias mil!!
Porque nunca… nunca jamás... voy a ser como vos...
2006
Monólogo
11.3.09
¿Dónde va la gente cuando llueve?
Suelo pensar que las tardes de lluvia son algo especial. Por grises, por frías, por melancólicas, por algo….
A veces son de reflexión y otras de encanto, algunas solitarias, otras de parejas, otras con amigos…
Que te garúe finito…
y finito se te cuelgan las ideas…
y te vas colgando en cada gota porque a veces,todavía caminar bajo la lluvia
tiene ese placer de espacios infinitos, poco transitados, simples, muy simples y muy bellos…
Tiene esa sensación de libertad que te abre las alas, te alimenta los pulmones… de una brisa nueva, fresca… distinta…
Es así la lluvia, un hálito de vida y de naturaleza, un poquito de cada uno, y mucho de todos nosotros…
Lluvia de libertad
Lluvia de tristeza
Lluvia de alegría
Lluvia de amor
Lluvia de melancolía
Lluvia tuya
Lluvia mia.
Lluvia nuestra…
28.1.09
*Sólo desaparece lo que no dejas huellas* ¿Cuantos pasos marcaron tu camino?
El exceso se hace efímero con querer otro poco más. Y sin embargo, nunca estamos satisfechos.
NO SÉ LO QUE QUIERO PERO LO QUIERO YA.




